Es muy bueno el CD que acaba de presentar este artista del tango: autor, compositor, cantor, arreglador. Una de esas cosas que sorprenden, que obligan a preguntarse por donde andaba, porqué recién ahora, aunque nunca es tarde...
La ecuación es casi infalible tratándose de argentinos, artistas, poetas, cantantes y por sobre todo gente de tango. Si uno les perdió la huella o el nombre no asoma tan fácil en la computadora que funciona de la mejor manera, esto es a neurona pura, seguro que el currículo habla mucho del exterior, en especial Europa.
Con Fabián Russo pasa eso. Se instaló en Ámsterdam, ciudad maravillosa a la que alguna vez habrá que rendirle un debido homenaje. Quizá no tenga a estos efectos el mismo perfume de París, el de Manuel Pizarro, Eduardo Arolas, Francisco Canaro, Carlos Gardel y Astor Piazzolla, pero cuidado que ha hecho bastante por la onda tango en los últimos 100 años. Hay una tenue historia que cuenta que fue en Ámsterdam donde subió a cubierta el marinero que trajo al río de la Plata el primer bandoneón Si esto fuera verdad apenas al cinco por ciento, bastaría para edificar en alguna calle de la Zona Roja (punto de referencia Krasnopolsky Hotel) una tanguería autóctona, de esas que perdió Buenos Aires, donde de tanto pensar en el turismo que viene al tango (cosa que no está mal), los poderes se olvidaron de buenos escenarios para los nativos que siguen amando las cosas de esta ciudad, música incluida.
Ámsterdam es la ciudad que eligió Fabián Russo para hacer pie. Y por cronología uno imagina que fue testigo del último tango (26 de junio de 1989) que tocaron juntos Astor Piazzolla y Osvaldo Pugliese, además del último café (el mismo día) que tomaron siempre respetándose, y tratándose de “usted”, a la mejor usanza del idioma y las buenas costumbres formales, cosa que también adolece hoy Buenos Aires. De esa Ámsterdam de los canales, los museos y la mejor cerveza del mundo, también es el Sexteto Canyengue, el que dirige Carel Kraayenhof, que a mi gusto (dicho con ese toque de dolor que contiene toda verdad) tiene mejor sonido tanguero que muchos conjuntos con DNI argentino (para no ser antipático del todo, por hoy, se reservan nombres artísticos que deberían tomar buena nota de la severidad musical que tiene el Canyengue). No olvidar, por fin, que fue en tierra e iglesia católica holandesa, donde se escuchó un sagrado Adiós Nonino el día que se casaba una argentina (Máxima) que ya es futura reina madre de monarcas que vendrán.
Fabián Russo fue uno de los fundadores de ese Sexteto Canyengue, lo que aporta un dato fuerte a sus méritos musicales. Y va otro, ahora artístico: no hay muchos Fabián Russo en la escena del tango, aquí o en cualquiera otro lugar del planeta. El mismo personaje que acaba de presentar un disco titulado “El Bardo”, nombre sugestivo por donde uno mire. Bardo es batifondo, lío, quilombo, y también tiene una acepción bellísima: poeta, cantor. Apunten a esta última para encontrarse con el artista; la otra está en la esencia de sus poemas, algunos de los cuales se pueden avistar aquí mismo, además de escucharlos en el disco. Al fin y al cabo el Bardo, cualquiera sea la lectura, siempre está presente en nuestras vidas. ¿Quién no tiene un muerto en el ropero? Solo pensar en las heridas del corazón, que siempre sangran, siempre, y asomará el tormento.
Ese abrazo inmortal de Piazzolla y Pugliese en Ámsterdam tiene aquí otro motivo de ser. Fabián Russo, en letra y música, tiene algo de bisagra tanguera, como los dos apellidos ilustres en la misma mesa. Lo prueba El Bardo, nombre del único tema instrumental que tiene el CD, que es otra rareza positiva: ¿Por qué solo uno siendo que el tipo (Russo) compone con gusto y autoridad? Es un tangazo, casi-casi un repaso histórico de ese siglo ya anotado.
Como cantor que es, bueno, afinado, clásico de todos los tiempos (esto es poner la voz donde se debe), Fabián optó más por su vena poética, aunque siempre está entreverado en la música de sus temas, componiendo y arreglando. Y aquí vuelve a asomar el compendio: hay palabras e ideas que suenan al pasado, pero en situaciones de hoy, siglo XXI, que será tan complicado y difícil como el anterior, o quizá peor pensando en la injusticia que no cesa. Por ahí anda el dolor hecho canción, los suyos y los otros.
Los tangos invitados apuntan a los años 30 y 40 insignes. Tres llevan el elogio, son poco cantados, no están en los discos que hacen por estos tiempos tangueros jóvenes y no tan jóvenes. Son verdaderas joyas: Sin lagrimas, Olvido, Absurdo.
Excelente la conjunción Hernán Reinaudo (guitarra) y Pablo Mainetti (bandoneón), lo que responde a un par de premisas: 1) tocan en serio, saben de qué se trata; 2) los buenos arreglos (los de este CD) siempre hace que los buenos músicos se escuchen mejor.
NG
Mugre
(tango)
letra y música: F. Russo
Hay un rastro de vos en mi revire
hay una lista de razones para el duelo
por todo aquello que al final perdiste alpiste
hasta las cosas que ganamos sin saberlo
Hay señales de asuntos discutibles
encaramadas al motor de nuestros sueños
haciendo juego a unos destinos imposibles
que tarde o pronto se te notan en el cuerpo
ya ves, el bardo se armó
con las esquirlas de sol
en tu misterio
-que no te sobre mi amor
que no te falte mi voz mugre ciudad
-donde me pierdo en buscar
donde me encuentro al gritar
que vivo en vos
y en vos me muero
sin dar con eso
que busco en vos
Hay viruta de risa que resiste
en esos bares que de a un mango van pudiendo:
flota en los vasos una niebla vieja y triste
y hasta en los baños la puteada de unos versos
Llegará la nocturna en que te invite
a intoxicarnos, Buenos Aires, con recuerdos
a trascartón de esos licores que consisten
en sacar a relucir el testamento.
La mesa vacía
(tango)
Letra y música: F. Russo
Sobre el damero antiguo del piso de azulejo
se vá juntando el tiempo raído de los tragos.
El torca desafina, se le resbala un tango,
y haciéndose el otario arruga el entrecejo.
Al fondo hay un poeta, más sílaba que verso,
convierte de la mesa un piano imaginario,
quitándole belleza a lo que vé fulero,
metiéndose en la cárcel del abecedario.
Tango bar "La mesa vacía",
fue nuestro y, entonces,
amarte dolía.
Me fui
buscando otra vida
y allá, en otros bares,
al fin fui feliz.
No estás
y el bar sigue estando
viviendo un engaño
sin vos y sin mi.
Hay unos que comentan la vida de los diarios
como si no supieran que es siempre el mismo cuento,
y una mujer sin luces, callada y esperando
que venga un dios cualquiera a refundarle el cuerpo.
Es un café dormido en la curva de los años,
un eslabón perdido que vive de recuerdos.
Mirá quién habla, yo, que busco en un engaño,
pensando todavía que por aquí te encuentro.
Pecado poeta
(tango)
Letra y música: F. Russo
Hoy salí al asfalto buscando el presente
y es un laberinto con espejos falsos
soy sólo un fantasma solo entre la gente
que ha perdido el tiempo de tanto buscarlo
amores fugaces penas que no duelen
corazón de acero con porteño infarto
como un crío en curda gambetear la muerte
o jugarse entero o vivir en vano
miradas perdidas mensajes secretos
temor de excluido infancia sin aire
melena oxidada de rubia menguante
en el todo vale salvando el pellejo
fatiga de gato sudando la calle
ilusión con hambre por el brillo ajeno
tragedia del pobre creyéndose el verso
de que habrá un mañana para los que aguanten
al fin es lo mismo vivir que finirla
como dijo el tano que molía versos
hoy por hoy es posta maquillar la herida
la verdad no sirve si te manca el vuelo
pecado poeta creer en la vida
barrer la vereda del alma con sueños
hoy por hoy sólo vos
nada más hoy por hoy
mentiras globales locales macanas
soledades viejas a los treinta y nunca
alientos rapaces pasión que se gasta
silencio con punto @ de angustia
morir por monedas matar por migajas
cristales corridas la cana canuta
pesado en el puño caliente con rabia
va gritando el fierro su verdad que apura.
Techito rojo
(tango)
Letra y música: F. Russo
De entrada fuiste diquero,
bajo el lucero brillabas
con tu rulito lancero
cuando me daba la biaba.
No le fruncías al viento
de las mañanas de invierno
cuando al bulín regresaba
con una mina del centro
que ni loco de tocaba
pa’ mantener el respeto.
Berretín colorao,
berretín, ¿dónde estás?
Si me acuerdo de aquel tiempo
de milongas, twist y cumbia
que cantaba el club del clan.
Berretín colorao
de un ventarrón te piraste,
por más que quiera alcanzarte,
berretín, ya no peinás.
Después probé otros modelos,
aplique, casco, ...macanas.
No hay tu clase, compañero,
no pasarán tus hazañas.
Ya usé castaño, usé negro,
si hasta fui rubio de prepo
por una cuafer pirada
que me llevé para el queco
y le mostré la pelada
para jugarla de honesto.
Tango, por vos
(tango)
Letra y música: F. Russo
tango
Conmigo vas derecho hacia la muerte
de olvido estás donde no crece el alba
te corre un vino zurdo en la garganta
que es noche siempre si te canto siempre
tango
como un destino que se sabe de repente
beso emperrado que estalla en una esquina
clavel alzado como un sol entre la gente
la vida que es más justa si ilumina
vos
con tu carbón carmín y el aire atormentado
vas pura ilusión amándote el pecado
de pecho en pecho y de aire en aire
con gancho de arrebato y al voleo
en todas partes te pide el cuerpo
tango
tu viejo encantamiento me marea
¿ qué negro alcohol te fue poniendo el cielo
tan cerca de la suerte y tan alerta
que le jugás a dios todo su infierno?
tango
en la terrible llamarada de tus sueños
mi corazón por vos pide cornisa
para que pongas ángeles sin miedo
que borren de aleteo mis caídas
vos...
la que se vá valija adentro
el que amanece sin laburo
un pibe duro a pegamento
aquel que pierde por boludo
otro que vive con lo puesto
y todo todo adentro tuyo
en tu quilombo en tu misterio
tango...
Ficha Técnica
Título “El Bardo” . Producción independiente. Grabado entre Marzo y Julio de 2005 en Estudio Liberty., Buenos Aires.
Técnico de grabación: Juan Libertella. Arte gráfico: Gaba Echeverría (atractivo).
1) El bardo (bandoneón) comp. Fabián Russo. 0.53. 2) Sin lágrimas (H. Reinaudo, guitarra; Pablo Mainetti, bandoneón) comp. Charlo/ Contursi 4.09. 3) Callejón (H. Reinaudo en dos guitarras) comp. H. Marcó/ R. Grela 3.14. 4)- Mugre (H. Reinaudo, dos guitarras) comp. F. Russo 3.01. 5) Suerte loca (H. Reinaudo, guitarra) comp. Aieta/ G. Jiménez 2.54. 6)- Milonga para Pepe Avellaneda (H. Reinaudo, guitarra/ J. Graciano, guitarra electroacústica). comp. D.S.Federico/ F. Russo 3.31. 7) La mesa vacía (H. Reinaudo, guitarra/ P. Mainetti, bandoneón) comp. F. Russo 3.23. 8)- El bardo (H. Reinaudo, guitarra/ P. Mainetti, bandoneón) comp. F. Russo 3.34. 9) Pecado poeta (H. Reinaudo, guitarra/ P. Mainetti, bandoneón/ J. Graciano, guitarra eléctrica/
Juan Libertilla, teclados) comp. F. Russo 4.28. 10) Olvido (H. Reinaudo, guitarra/ P. Mainetti, bandoneón) comp. Rubinstein/ Amadori 3.00. 11) Tachame la doble (H. Reinaudo, dos guitarras) comp. F. Russo 3.43. 12) 12- Sexto piso (J. Graciano, guitarra electroacústica) comp. H. Expósito/ Nievas Blanco 4.46. 13) 13- Absurdo (H. Reinaudo, guitarra) comp. H. y V. Expósito 3.47
14) Techito rojo (H. Reinaudo, dos guitarras) comp. F. Russo 2.28. 15) 15- Tango, por vos… (H. Reinaudo, guitarra/ P. Mainetti, bandoneón/ J. Graciano, guitarra eléctrica) comp. F. Russo 3.57
Arreglos y dirección musical: Hernán Reinaudo y Fabián Russo..
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