|
Orígenes
Personajes
Escenarios
Orígenes
Orquesta
Evolución
Diferencias
Gardel
Piazzolla
Salgán
El Bandoneón
Tango
Milonga
Vals
El calzado
El
lenguaje
Villoldo
Discépolo
La Poesía
El Lunfardo
|
|
Tango

Danza
apasionada
El tango es la danza de la carne, del deseo, de los cuerpos entrelazados.
Es un diálogo nuevo, la seducción hecha movimiento, el ir
y venir, encuentro de dos mundos. Es un baile exhibicionista, estéticamente
bello, y ronda sin temores el universo de lo lúdico.
La pareja de baile roza sus zapatos entre sensuales caricias mientras
el atónito espectador ocasional, eterno voyeur, se fascina y deslumbra
con el ardor del tácito romance entre los bailarines de turno.
La primera expresión precursora de lo que sería luego el
tango fue, para muchos, la incorporación en los bailes de la pareja
enlazada y figuras coreográficas propias de los bailes de los negros.
La danza atravesó varias etapas: el baile criollo, el de salón,
el tango liso, el estilo milonguero de mediados de los años cuarenta,
luego su virtual desaparición y en la actualidad un resurgimiento
importante.
El tango como baile ha sido determinado por la conjunción de tres
elementos: un componente musical negro, la milonga y la habanera, que
asume un rol catalizador. La guajira flamenca aportó su melodía
para la formación de la milonga. La habanera, su ritmo. El tango
negro, la danza. Luego esa milonga ya transformada por su triple influencia,
pasa a denominarse tango por efecto del tango negro y del tango andaluz.
Para ese entonces el tango andaluz aporta al nuevo tango en Buenos Aires,
melodía y música.
Originariamente, el tango comienza a bailarse en tugurios y lupanares.
Este nuevo ritmo se asocia desde su inicio al ambiente prostibulario,
ya que eran sólo prostitutas y "camareras" las únicas
mujeres presentes en las academias o perigundines. Este escenario facilitó
el hallazgo; en el prostíbulo era posible abrazar a la pareja,
ceñirse a su cuerpo: rostro contra rostro, pecho contra pecho,
vientre contra vientre, muslo contra muslo, pulso contra pulso.
Sin embargo, el baile en sus comienzos fue una creación individual:
el compadrito demostraba sus habilidades desde la esquina a sus amigos
o a la mujer que quería conquistar. Y paradójicamente, es
una pareja de varones la primera que baila el tango en alguna esquina
de la ciudad.
En un principio, se trataba simplemente de mostrar la habilidad, de lucirse.
Luego de que el tango conquista a la mujer para la danza, ella no será
el ingrediente fundamental. El objetivo final es la ostentación,
el saber bailar sin preconceptos, sin intenciones ocultas.
Recién al llegar a la vida nocturna, al cabaret, se convierte,
a veces, en pretexto para la ulterioridad amorosa.
Pero el tango como danza no quedaba limitado a los bajos fondos o a sus
ambientes cercanos. Se extiende también a los barrios proletarios
y pasa a convertirse en la alegría de bodas, cumpleaños
y fiestas de todo tipo. Después es aceptado "en las mejores
familias". Y de alguna manera, deja de ser, un poco, el tango desafiador
y alegre de los orígenes, para volverse sentimental, escapándose
raudamente de los pies del bailarín para instalarse casi completamente
en los oídos. |